- Portada

Cultivo de algas: crece un proyecto pionero para proteger el mar patagónico

Con el apoyo del Gobierno Provincial, la Fundación Por el Mar impulsa, en Santa Cruz, la primera experiencia de cultivo de huiro gigante de Argentina, combinando conservación marina, investigación científica y desarrollo productivo sostenible.

En ese marco, el desarrollo cuenta con el apoyo de la Secretaría de Estado de Pesca y Acuicultura y del Consejo Agrario Provincial de Santa Cruz, organismos que impulsan proyectos pioneros, entre ellos, este cultivo de algas pardas.

Cabe recordar que, la organización Por el Mar (PEM) es una entidad dedicada a la conservación marina y la investigación científica, que trabaja en la provincia de Santa Cruz con el objetivo de proteger los ecosistemas marinos, y fomentar el desarrollo sostenible.

En la localidad de Puerto San Julián se lleva adelante este proyecto “Cultivo de Algas”, una iniciativa inédita en el país. Actualmente trabajan con cachiyuyo o huiro gigante (Macrocystis pyrifera), una macroalga que forma extensos bosques submarinos.

Esta formación submarina puede alcanzar entre 40 y 70 metros de longitud, y crecer hasta 50 centímetros diarios en condiciones óptimas. Se trata de una especie fundamental para el ecosistema marino patagónico, ya que brinda refugio, alimento y zonas de reproducción a numerosas especies.

Jonathan Behm, uno de los responsables de la Fundación, señaló en diálogo con los colegas de Radio Provincia que la labor de la fundación se centra en la conservación marina, motivo por el cual impulsan proyectos productivos que eviten la deforestación de los bosques naturales.

El proyecto se encuentra en una etapa constante de investigación y experimentación, ya que es la primera vez que se realiza una experiencia de este tipo en la Argentina. “No contamos con manuales sobre esto, no tenemos papers o documentos que nos digan esto va a crecer tanto en Argentina”. Existe la experiencia en Puerto Montt, Chile, pero “todo cambia, porque es otro mar, el Pacífico, nosotros estamos sobre el Atlántico, entonces son nutrientes distintos”.

Al referirse al crecimiento máximo de las algas, Jonathan Behm especificó: “Vamos a empezar a cosechar y una parte la vamos a dejar, para ver cuánto más puede llegar a crecer. Estábamos con tasas de crecimiento de 40 cm por semana. Crece muchísimo, cada vez que vas a la granja es distinta. Ahora estamos sacando de a 20 cm para ver cuándo el crecimiento empieza a mermar”. La idea es poder medir con mayor precisión los procesos productivos del centro de cultivo.

Asimismo, aclaró que la reproducción de las algas —al igual que la de ciertos hongos— se produce por esporas, en piletones donde recursos como la luz y el agua se encuentran estrictamente controlados.

La bióloga Milagros Schiebelbein es la responsable del laboratorio y del control científico del proyecto, mientras que Behm se ocupa del desarrollo de la infraestructura en el mar, junto a un grupo de voluntarios que trabajan ad honorem. El equipo tiene previsto llevar los conocimientos y la experiencia adquirida a escuelas y universidades, con el objetivo de concientizar sobre la importancia de la conservación marina, y la protección de la fauna de la Bahía de Puerto San Julián.

Desde la Fundación Por el Mar adelantaron que en febrero se prevé realizar la primera cosecha piloto, un hito para la organización y para el desarrollo, de nuevas alternativas productivas sustentables en la costa santacruceña.

Comentarios