El Consorcio de Gestión del Puerto de Bahía Blanca marcó un hito en su estrategia de desarrollo sustentable al presentar de manera oficial la primera Memoria Ambiental de la Comunidad Portuaria.
Por primera vez en la historia del Consorcio de Gestión del Puerto de Bahía Blanca, este documento sistematiza y expone de forma conjunta las certificaciones, indicadores técnicos, avances y proyectos ecológicos de todas las empresas que operan en las terminales bahienses.
La iniciativa trasciende el formato de un informe técnico tradicional. Tal como destaca el propio consorcio, el relevamiento se consolida como un profundo ejercicio de transparencia institucional y el plano de una hoja de ruta orientada a consolidar un modelo logístico moderno, eficiente y socialmente responsable frente a la comunidad.
El diseño y la recopilación de datos se llevaron a cabo mediante un esfuerzo colaborativo entre las empresas del sector y las autoridades locales, y contaron con la asistencia técnica internacional de la Fundación Valenciaport.
La base conceptual de este diagnóstico parte de una premisa ineludible: el puerto es un ecosistema vivo donde la actividad productiva y el crecimiento económico deben coexistir de manera armónica con el cuidado del medio ambiente. Hasta la fecha, las terminales gestionaban y comunicaban sus datos de forma aislada.
La gran innovación de esta memoria es centralizar y cruzar la información dispersa para construir un plan de metas comunes.
El monitoreo abarca parámetros críticos de desempeño ambiental, entre los que se destacan:
• Calidad del aire: medición sistemática de compuestos orgánicos volátiles, PM10, dióxido de nitrógeno, ozono y dióxido de azufre.
• Transición energética: registro del consumo de energía y la progresiva inyección de fuentes renovables.
• Recursos y efluentes: gestión del agua potable, control estricto de efluentes líquidos y el tratamiento o reciclaje de residuos bajo criterios de economía circular.
El documento también permite poner en cifras los esfuerzos que las grandes firmas del polo industrial ya implementaron de forma individual. Un caso testigo es el de Profertil, que reportó bajas significativas en su consumo de recursos: una reducción del 6% en agua, 24% en energía eléctrica y 10% en gas natural, logrando además que el 76% de su matriz eléctrica provenga de fuentes limpias.
En sintonía, firmas como Compañía Mega avanzan firmemente en su descarbonización al abastecer la totalidad de sus operaciones operativas mediante energías renovables.
Con la mira puesta en el horizonte 2030, la meta final del ecosistema portuario de Bahía Blanca es transformar estas acciones corporativas aisladas en una estrategia colectiva coordinada, capaz de garantizar que el puerto crezca de forma limpia y de cara a sus vecinos.






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