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Mar del Plata: Gran triunfo de la lista de Raverta contra todos

La Lista 4 de Fernanda Raverta, encabezada por Daniel Di Bártolo, se impuso por 60 a 40votaron 5.377  (3.187 a 2.190) – ganó en las 26 mesas de Mar del Plata. Del otro lado quedó un armado inflado por la CGT, apadrinado por los cráneos de siempre y atado al sello de Derecho al Futuro que comanda Gustavo Pulti (otra vez el gran perdedor), que terminó dándole a Axel Kicillof otra foto incómoda.

Mucha concurrencia durante toda la jornada de votación en la ESET N3

No hubo unidad. Hubo urnas. Y las urnas, otra vez, fueron bastante más sinceras que la rosca.

La Lista 4, Patria Sí, Colonia No , referenciada en Fernanda Raverta y encabezada por Daniel Di Bártolo, se quedó con la conducción del PJ marplatense con un 60 a 40 que no deja mucho lugar para la épica del perdedor. No fue una elección pareja. No fue una diferencia fina. Fue una victoria clara, de punta a punta, coronada además con un dato demoledor: Raverta ganó en las 26 mesas de Mar del Plata.

Desde temprano los afiliados se acercaron a votar en una interna que había quedado abierta después del fracaso de la unidad. Lo que no pudieron cerrar en una mesa, lo cerró la militancia en las urnas. Y ahí el ravertismo mostró lo que el resto apenas prometía: presencia, organización, convocatoria y votos.

Raverta, que militó la elección con fuerte protagonismo, anticipó el triunfo con una frase de tono clásico peronista y lectura interna inmediata: “Hoy fue un día peronista, salió el sol”. La frase tuvo aroma a festejo, pero también a mensaje. Porque no sólo habló de una victoria: habló de una recuperación de centralidad dentro del peronismo local.

La CGT hizo ruido, pero no pesó

Del otro lado quedó la Lista 6, Derecho al Futuro, envuelta en la lógica del armado ampuloso, el anuncio grandilocuente y la sobreventa de músculo político. Y lo que dejó la elección fue una conclusión bastante cruel para ese espacio: la CGT vende humo y quedó demostrado que no tiene peso propio.

Hubo aparato de cotillón, foto de respaldo, ruido de superficie. Pero a la hora de contar votos, nada de eso movió la aguja. En la práctica, el supuesto volumen del esquema cegetista se pinchó contra la realidad más vieja de la política: si no tracciona afiliados, no tracciona nada.

En la rosca peronista marplatense la lectura fue inmediata. Los mismos que se presentan como estrategas finos terminaron protagonizando una derrota gruesa. Los nombres que orbitan ese armado —Garivoto, Calmante, Pulti— quedaron otra vez pegados a una jugada que prometía construcción y terminó en papelón. Mucho laboratorio. Mucha mesa chica. Mucho cálculo de escritorio. Poca calle. Pocos votos.

Otro costo para Kicillof

La derrota no queda encerrada en Mar del Plata. Salpica más arriba. Porque Derecho al Futuro es, en definitiva, el sello político con el que Axel Kicillof intenta ordenar volumen propio. Y en esta escala local, el resultado fue un golpe directo a esa narrativa.

Peor todavía: en el peronismo local aseguran que ese espacio fue a buscar al sector de Rodolfo Iriart con negociación de cargos y lugares para reforzar el armado. Ni así alcanzó. Ni así pudo equilibrar la disputa. Ni así evitó una paliza que ya se lee como una derrota política del kicillofismo en territorio marplatense.

La pregunta empieza a circular sola: ¿se va a seguir equivocando el gobernador? La interna del PJ local reabrió esa discusión y la conectó con otra decisión que, con el diario del lunes, ya muchos miran atravesada: el desdoblamiento electoral. La jugada que se vendió como estrategia terminó dejando gusto a cálculo fallido. Y en política, cuando una decisión sale mal, no la corrige el relato: la corrige el costo.

Por eso la frase que más se escuchó al final de la jornada tuvo veneno de sobremesa peronista: si movían apenas un poco del circo que montaron hoy y ponían fiscales en la elección de diputados, capaz metían más. Puede sonar cruel. Justamente por eso prendió tan rápido.

El que ganó, manda

Raverta no sólo ganó una interna. Ganó algo más importante: la autoridad para ordenar el partido y contar la historia de esta elección. Su espacio mostró que, cuando no hay unidad, tiene con qué competir. Y que, cuando hay que poner el cuerpo, no alcanza con inflar nombres, sellos o respaldos prestados.

Del otro lado quedó una certeza incómoda: el armado de Derecho al Futuro quiso mostrarse como renovación y terminó exhibiendo todas las mañas del peronismo que no arranca. Sobreventa, rosca, padrinazgo y un cierre penoso.

Marcos Gutiérrez,  Fernanda Raverta, Diego García,  Daniel Sosa

En Mar del Plata, al final, no hubo misterio. Hubo una lista que juntó votos. Y otra que juntó excusas.

                                                         La lista 4 ganó en las 26 mesas de votación de Mar del Plata

Raverta salió fortalecida. La CGT quedó desinflada. Y Kicillof sumó otra foto fea de esas que después, en la intimidad de la rosca, nadie quiere hacerse cargo.

 

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