El gobernador de Corrientes, Juan Pablo Valdés, anunció que el Puerto de Ituzaingó estará operativo en no más de 45 días, en el marco de una recorrida que realizó junto al embajador de Austria en Argentina, Gerhard Mayer, por las instalaciones portuarias y la planta industrial AconTimber en Gobernador Virasoro.
«Estimamos que en no más de 45 días estará todo terminado, lo que nos permitirá conectarnos desde ahí al mundo», afirmó Valdés.
La terminal, ubicada sobre el río Paraná y en cercanías de la Ruta Nacional 12, apunta a reducir costos logísticos y ampliar la competitividad de las exportaciones correntinas.
La visita del diplomático austríaco se enmarca en una estrategia provincial de atracción de capitales europeos en áreas como tecnología forestal, infraestructura ferroviaria y transporte de cargas. El embajador Gerhard Mayer destacó la posición estratégica de Corrientes y señaló que se trata de su primera visita a la provincia, con vistas a recomendar el destino a empresas austríacas.
«Corrientes tiene una posición estratégica, tienen tres países vecinos al lado, tienen cada vez más conexiones y claro el puerto en Ituzaingó porque hay que producir y luego exportar», expresó.
En ese contexto, cobra relevancia el proyecto ARPULP SA, que prevé instalar en el Parque Industrial de Ituzaingó la primera planta del país destinada a producir pulpa fluff de fibra de pino, con una inversión estimada en USD 2.000 millones.
La iniciativa proyecta una capacidad inicial de 800.000 toneladas anuales —ampliable al millón—, exportaciones por cerca de USD 900 millones al año y la creación de unos 13.000 puestos de trabajo directos e indirectos. El director del proyecto, Fernando Correa, explicó que la planta demandará cinco millones de metros cúbicos de madera por año.
«La certificación forestal no debe verse como una exigencia, sino como una oportunidad para acceder a mejores mercados y generar más valor», señaló.
Según informaron los colegas de «Noticiero9», el complejo operará sin combustibles fósiles, con biomasa forestal, licor negro y sistemas de gasificación como fuente de energía. Una vez autoabastecida, la planta podría aportar 88 megavatios de excedente a la red eléctrica provincial. En materia ambiental, los responsables del emprendimiento aseguran que la instalación operará bajo estándares europeos de Mejores Técnicas Disponibles (BAT) y que el consumo de agua representaría menos del 0,001% del caudal del Paraná.
El proyecto apunta a tener sus primeras obras entre 2028 y 2029, con plena operatividad proyectada hacia 2030. La articulación entre la infraestructura pública —con el puerto como eje— y la inversión privada de escala internacional define el modelo que el gobierno provincial impulsa para transformar la matriz productiva de la región y posicionar a Corrientes dentro de las cadenas globales de comercio.






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